Proyecto ESO: ¡preparados, listos...!


A finales del curso pasado, cuatro profesores del IES San José (Badajoz) decidimos dar un paso adelante y poner en marcha un proyecto para el primer curso de ESO. No es una decisión a la ligera; la idea barruntaba desde hace tiempo en la mente de algunos de nosotros. ¿La motivación?: Si con las metodologías que utilizamos los alumnos no mejoran, ¿por qué no cambiar?

Ya llevo muchos años trabajando con estas metodologías, pero sin embargo no he dado clases en primer ciclo de ESO. Las aplicaba en alumnos de 4º de ESO y Bachillerato, aunque he participado en numerosos proyectos de colaboración con alumnos de primer ciclo y de Primaria del colegio del barrio.  A mis otros tres compañeros -uno de ellos es maestro (todo un lujo en estos casos)- les sucede lo contrario: tienen experiencia con 1º de ESO, pero apenas han utilizado metodologías como el ABP. Así que somos el equipo perfecto; nos complementamos mutuamente. 

El proyecto se aplicará solo a 1º de ESO (dos grupos) durante este curso 2015-2016 y consiste en condensar 8+8 horas de la carga lectiva del alumno en dos ámbitos, uno de Lengua y Sociales y otro de Matemáticas y Ciencia, impartido cada uno por un solo docente; en total un equipo de cuatro profesores coordinados con el departamento de Orientación y el equipo directivo, sin cuyo apoyo es evidente que este proyecto no sería posible. Uno de los profesores de los ámbitos será tutor del grupo. Pero la idea no solo es trabajar por ámbitos, sino también modificar la metodología de trabajo hacia un enfoque por competencias y aplicando técnicas de intervención en el aula activas y colaborativas. Una clase invertida (flipped classroom) en toda regla y un reto lleno de tantas incertidumbres como de ilusión.

En la última CCP se aprobó el proyecto, aunque ya podéis imaginaros, como en todos los centros al final se apuntan a los retos poca gente y el resto asiente, pero sin implicarse. La mayor parte del profesorado que imparte clases en ESO es escéptico con eso que llaman "experimentos". Persiste el modelo clásico de enseñanza (por supuesto con salvíficas excepciones). Unos simplemente no creen en lo que consideran meras distracciones lúdicas que no hacen aprender a los alumnos, sino tenerlos entretenidos. Otros observan con interés distante las innovaciones individuales, pero obvian implicarse alegando que no mejorarán lo presente o que exigen un trabajo que no están dispuestos a asumir (la sinceridad se agradece, pero no colma de alegría).

Lo ideal (o no) hubiera sido que los dos ámbitos que queremos poner en marcha estuvieran liderados por docentes de las áreas troncales, pero al final hay que tirar de los que se animan a emprender nuevas sendas: un maestro de apoyo, un profesor de Ciencias Naturales, una de Historia y otro de Filosofía. Esto quizá demuestra que la especialidad docente no es condición sine qua non para que un proyecto funcione. En educación como en cualquier otro trabajo, todo al final depende de las personas y su capacidad de trabajar en equipo y en la misma dirección. 

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Primer escollo superado: que la inspección apruebe el proyecto, no tanto por su naturaleza cuanto por las implicaciones que tiene sobre el cuadrante de horas docentes. Siguiente paso: reunión del equipo. Tantearnos, generar sinergias, reducir incertidumbres y miedos a lo nuevo. Nos reuniremos todos los días hasta el comienzo de curso. En la primera reunión acordamos:


  • Uno o dos turnos de dos horas seguidas con el mismo grupo de alumnos en los dos ámbitos. Si queremos trabajar por proyectos es vital que tengamos al menos un tramo con hora y media seguida; los 45 minutos de cada clase son escasos. 
  • Reunión del equipo una hora a la semana en horario lectivo. Sin esa hora semanal es imposible coordinarnos con eficacia y resolver rápidamente y en equipo los problemas que vayan surgiendo.
  • En el primer trimestre, reunión de docentes de 1º de ESO cada dos semanas. Después, podemos espaciarla más, ¿cada mes o mes y medio? Estas reuniones son igualmente importantes, ya que ayudan a ir creando un lenguaje común y contagiarnos mutuamente de formas de trabajo, así como resolver problemas. La idea no es solo que un pequeño equipo sostenga el proyecto, sino que éste crezca y se convierta con el tiempo en un proyecto de centro.
  • Mejor elegir dos aulas contiguas y alejadas de zonas de disrupción. De esta forma reducimos las causas de los problemas que vayan surgiendo al terreno de nuestra intervención en el aula.
  • Una decisión esencial: desanclar las mesas (las que tienen el agujero para fijar los viejos monitores) y cegar las tomas eléctricas y de red del suelo para dejarlo libre, sin obstáculos. Si queremos trabajar de forma interactiva y colaborativa es imposible con mesas fijadas al suelo. 
  • Las mesas verdes de toda la vida nos vienen genial para lo que queremos; son ligeras y se pueden modular para el trabajo en equipo. ¿Problema? Hay que conseguirlas. ¿Dónde? Ya tenemos 18; el resto hay que quitarla de algún aula que no las mueva y le dé igual a los profesores el tipo de mesa sobre la que estudien sus alumnos.

Estas decisiones requieren ser coordinadas con el equipo directivo, el informático y/o el jefe de mantenimiento. No solo hay que modificar currículo y tiempos, sino también el mismo espacio sobre el que trabajaremos. Que los alumnos entren en un espacio-aula que invita a trabajar de otra forma.

En la siguiente reunión tenemos el reto nada fácil de:

  • Convocar una reunión con Maripaz, la maestra que impartió clases a los alumnos de 6º de Primaria en el CEIP del barrio, la cual trabaja en comunidad de aprendizaje y grupos interactivos. Parte de sus alumnos serán nuestros alumnos en 1º de ESO. Es importante coordinarnos y hacer que el paso de 6º a 1º sea suave y paulatino. Además, la experiencia de esta maestra nos puede ser de gran ayuda para nuestros tránsito a nuevos modelos de enseñanza.
  • Preparar la sesión de acogida de alumnos y padres. Es necesario empezar comunicando de otra forma, adoptar una actitud diferente, que sea coherente con la nueva forma de trabajo, basada en la cooperación y la experiencia. 
  • Se sugirió en la reunión inicial dedicar la primera semana, especialmente en tutoría, a unificar al grupo a través de actividades de conocimiento y relación.
  • Unificar criterios en relación al nuevo currículo LOMCE e integrar los contenidos en las competencias, y éstas a su vez en el diseño de proyectos y tareas. Este será un reto esencial durante todo el curso. Hemos pensado, aparte de nuestras reuniones de equipo, crear un grupo de trabajo o seminario de innovación a través del CPR; esto nos ayudará a formarnos y también a secuenciar de forma ordenada todo el proyecto.

Lo fácil es ir de kamikaze, comértelo y guisártelo tú mismo, sin ayuda. Lo difícil es integrar el cambio pedagógico en el centro, trabajar todos o al menos algunos en la misma dirección. Este es el reto.

Os seguiré informando. Por cierto, ¿tú también estás embarcado en tu centro en un proceso similar? ¿Ya tenéis un proyecto? Cuéntame tu experiencia. Puedes hacerlo:



Juntos podemos enriquecernos de nuestras experiencias. Compartir, trabajar juntos es la vitamina del cambio educativo.

9 comentarios:

  1. Impresionada me dejas! Tiene una pinta buenísima, habéis pensado hasta en el últimomento detalle...
    Leer cosas como ésta hace que crea en "otro mundo es posible".
    Os envío, para ti y tus 3 compis, por la 'nube sideral' un kilo de energía positiva.

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    1. Gracias por tu ánimo!!! Da gusto tener gente que cree a tu lado. Seguimos en contacto.

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  2. Impresionada me dejas! Tiene una pinta buenísima, habéis pensado hasta en el últimomento detalle...
    Leer cosas como ésta hace que crea en "otro mundo es posible".
    Os envío, para ti y tus 3 compis, por la 'nube sideral' un kilo de energía positiva.

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  3. Me parece interesantísima vuestra propuesta. Espero seguir su desarrollo en este blog.

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    1. Gracias, Armand. Anímate también tú y comparte tus experiencias y proyectos de futuro. Seguimos en contacto.

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  4. Qué envidia! Tú lo has dicho, una cosa es ir de kamikaze y otra el trabajo en equipo. Espero que mi experiencia en mi centro, anime a más compañeros a trabajar en equipo. Mucha suerte y ávido de seguir vuestra evolución. Ánimo y un saludo.

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  5. Deseando estoy de saber cómo va todo, si es por la mano de los chavales mejor.

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  6. Madre mía!Qué alegría oir de este proyecto. Llevo tiempo queriendo hacer eso, pero no consigo ni la gente ni la formación ni los ánnimos del equipo directivo para gestionar cambios de aulas, mesas, inspección...

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  7. Madre mía!Qué alegría oir de este proyecto. Llevo tiempo queriendo hacer eso, pero no consigo ni la gente ni la formación ni los ánnimos del equipo directivo para gestionar cambios de aulas, mesas, inspección...

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