Segunda sesión del taller de expresión corporal en 1º de Eso




Hoy hemos tenido la segunda sesión del taller de expresión corporal con mis alumnos de 1º Eso. La idea es practicar la escucha, la atención y la concentración a través de diferentes ejercicios corporales en grupo. A lo largo del curso tendremos algunas sesiones más, gracias a la generosidad de Ana Fernández, la monitora.

El grupo presenta un alto déficit de atención que afecta al funcionamiento general de las clases y a su nivel de competencia. De ahí que estemos subrayando la necesidad de practicar estas habilidades. Aquellas conductas que se dan en el aula se intentan mitigar través de un entorno diferente, en el que no hay tareas ni espacios cerrados. Solo nuestro cuerpo. La concentración en un instante preciso, sin la disrupción que se puede dar en el aula con más facilidad, ayuda a ir focalizando la atención, a ser conscientes no de cabeza, sino con el cuerpo, en contacto con sus emociones. Esa es la idea. 

La sesión fue dura. Tenemos claro que va a ser una carrera de fondo. Durante la sesión se reprodujeron las mismas conductas que son habituales en el aula: no siguen instrucciones básicas (muy básicas), dispersan su atención a los pocos segundos, están pendientes de lo que hacen los demás,... A esto hay que añadir la vergüenza, aunque este es un factor que se puede mejorar con más facilidad. 

El objetivo de siguientes sesiones será profundizar en la atención, en el momento presente, concentrarse en un instante, en una tarea. Tenemos pensado seguir con una sesión dedicada más a practicar con el cuerpo, solo fisicalidad, movimiento, e ir introduciendo más despacio rutinas de atención.

A su vez, aplicaré en clase algunas prácticas que hemos visto durante las sesiones, tanto al inicio de clase como unos minutos antes de acabar. Y hacerlas extensibles al resto de docentes del grupo.

No vamos equivocados en haber incluido la educación emocional como una competencia más para reforzar el ejercicio de habilidades sociales básicas que son sin lugar a dudas condición esencial para la mejora del resto de competencias. No va a ser fácil; la presión del entorno familiar y del barrio, la influencia de los iguales y la efervescencia hormonal en el inicio de su adolescencia son factores a la contra. Pero ¡quién ha dicho miedo! Del tamaño de los intentos son los aciertos.



1 comentario:

  1. Creo que el teatro es la mejor herramienta que existe para educar y enseñar. No sólo fomenta la concentración, sino que también desarrolla la memoria, la creatividad, la expresión de sentimientos y pensamientos.... Es, además, el mejor "nivelador" y "equilibrador" de los egos dentro del grupo. Es la gran asignatura pendiente del sistema educativo. Lo digo con conocimiento de causa porque levo años haciendo teatro con los alumnos de secundaria, primero como extraescolar y desde hace unos años como optativa de diversificación

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